Tuesday, 16 July 2013

Journey


Hablar de juegos digitales es partir del prejuicio de pensar que será un juego con gráficos de generación pasada y sin nada nuevo que aportar a las consolas de sobremesa. De vez en cuando, aparecen estudios como PlayDead Studio con LIMBO, Hothead Games con BRAID, Supergiant Games con BASTION o Tequila Works con DEADLIGHT, que plantan cara a la industria y enseñan ese as en la manga que deja a todo el mundo gratamente sorprendido.

En el caso de Thatgamecompany, otro estudio independiente,  han conseguido tocar mi fibra sensible y hacerme sentir una de las experiencias sensitivas más importantes de esta generación con JOURNEY.

Tuve la oportunidad de jugarlo hace meses cuando Sony lo sacó en PSN y, con la recopilación de los tres juegos del thatgamecompany en un único bluray (flower y flow acompañan a Journey en el disco, además un extenso material adicional), he vuelto a experimentar el “viaje” con las mismas sensaciones del primer día.


Journey es un juego atípico, donde no tendremos textos en pantalla ni indicaciones sobre donde ir. Journey nos invita a explorar, a visitar cada uno de los rincones del precioso mundo que nos rodea. Aparecer en un desierto totalmente solo sin ninguna indicación en pantalla sobre que hacer es el comienzo de nuestra aventura. De ahí en adelante, todo puede pasar.

El juego es un plataformas puro y duro. No habrá momentos de acción en el que matar a enemigos saltándoles encima al más puro estilo Mario Bros ni tampoco dispondremos de armas ni artilugios para tales fines… pero eso no es un punto negativo, sino un concepto diferente de aventura… y para disfrutar de Journey en toda su plenitud, hay que eliminar ciertos prejuicios y clichés de nuestra mente jugona y dejarnos llevar.


El apartado artístico es una delicia abstracta y conceptual, minimalista casi en su conjunto pero que atrapa desde el primer momento. El apartado sonoro cumple con creces, siendo la obra de Austin Wintory una de las mejores bandas sonoras que he escuchado en mucho tiempo (a la altura de compositores como Clint Mantsell o Danny Elfman). Si unimos el característico estilo artístico con una 
banda sonora que roza la perfección, tenemos una experiencia sensitiva digna de ser recordada por mucho tiempo.

Sobre el argumento, no puedo decir nada sin tener la sensación de spoilear algo o de dirigir los sentimientos de cada uno (como cuando te dejan un libro y está subrayado, cosa que no soporto). Simplemente diré que Journey es un viaje más allá de lo físico, donde encontrarse, donde seguir una meta sin importar lo duro que sea el camino hasta llegar a ella.

Recalcar que es un juego no apto para todos los públicos. A Journey le pasa como a ICO de, para mi maestro del videojuego, Fumito Ueda (o a Shadow of the Colossus), que solo tiene dos caras: o lo amas o lo odias. Recomiendo para disfrutar de la experiencia al 100% jugarlo a totalmente a oscuras, con unos buenos auriculares y aislándote todo lo posible del mundo exterior (apagar teléfono móvil, desconectar el timbre de la puerta, estar solo en casa frente a la pantalla). Importante en la primera partida no estar conectado a PSN para no encontrarte con ningún otro jugador por el mundo de Journey y disfrutar de la experiencia solo. Puede que alguien piense que las medidas que propongo son bastante drásticas para un juego, pero solo dura unas 2 horas y media más o menos y realmente compensa disfrutar de la experiencia a ese nivel.

Manuel Valero


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