Monday, 19 August 2013

Rompe Ralph!


Tras su estreno Rompe Ralph! pareció quedarse en un ni fu ni fá para muchos. Tal vez muchos esperaban un cúmulo de guiños a videojuegos actuales. Mucho más Call of Duty, mucho más Gears of War y mucho más Bioshock, cuando en realidad no es un escaparate de juegos de actualidad, sino más bien un recuerdo a grandes clásicos. Diversión en 8 bits. Y muchos, como ya he dicho esperaban mucho guiño a sus juegos favoritos de las grandes plataformas, cuando en realidad éstos son el guiño que la película se hace a sí misma. "¿Desde cuándo los Videojuegos son tan violentos?" se pregunta Ralph. ¡Es brillante!


Ojo amantes de la pose, Rompe Ralph! no es tampoco un listado de apariciones de personajes retro sin más. De hecho la definición de retro que da el propio Ralph encaja muy bien con el propio espíritu de la película. Veréis personajes en absoluta presencia, y a otros simplemente les sentiréis, pues sin verles están ahí. Hay detalles en ella realmente inteligentes. La película es más madura de lo que el envoltorio de gominola de Candy Rush puede aparentar. Candy Rush. Quiero hacer un punto y aparte en Candy Rush.

Sin duda el punto fuerte de la película es como crea un mundo para conseguir interconectar muchos mundos existentes haciendo de ello una idea tan bien hilada que resulta original en sí misma. Hasta el más mínimo detalle de los acontecimientos crea un efecto tan absolutamente lógico en el desarrollo tanto de la idea como de los sucesos que narra la película que la idea construida se hace absolutamente irrompible.
¿Por qué este punto de inflexión en Candy Rush?

Pues porque este mundo de colores pastel y enervantes habitantes extra-azucarados crea un parón en el ritmo de la película cuando la acción decide estancarse ahí. Es ahí cuando los espectadores más fans de lo gamer pueden desengancharse. Es ahí cuando la película parece que puede perder al espectador adulto. Porque cuando el guión decide establecer los sucesos en Candy Rush lo que a nosotros nos parece perder es la posibilidad de explorar el resto de desvíos de la estación central. Queremos saber más del mundo que nos han presentado. Nos dejan a medias.


Aún así, la película no está completamente perdida a partir de ese momento, pues las referencias a otros mundos, personajes y emblemas siguen manteniéndose. Quizás no tan frecuentes ni explícitas, pero entre la premisa Disney que se desarrolla en este mundo, nos irán cayendo pequeños regalos.
El problema es que tanto caramelo puede empalagar. Y hago uso de la metáfora, ya que no es el escenario el que empalaga, sino la historia, que eleva tanto el drama como la comedia a niveles diabéticos, y eso a muchos no puede satisfacerles las expectativas.

Sin embargo, los estudios no se pueden ni van a permitirse perder al espectador, osea que haciendo uso de todas las herramientas ya mencionadas nos mantendrán la emoción hasta el final. No temáis. Confiad. Os vale la pena.
Rompe Ralph!, de verdad es pura emoción, nostalgia, humor e ilusión. Otra joyita a las espaldas.

Lo mejor: El diseño del mundo videojuego. Para el recuerdo.
Lo peor: Que se atasque en Candy Rush y nos deje con ganas de más.

Nota: 8/10

Titus Bellés

No comments:

Post a Comment