Tuesday, 7 January 2014

Final Fantasy XIV: A Realm Reborn


En esta nueva versión de Final Fantasy nos situamos cinco años después de la Calamidad. Aunque Bahamut fue finalmente vencido por un grupo de guerreros conocidos como Los Guerreros del Cristal, Eorzea todavía se encuentra recuperándose de los daños sufridos en aquella batalla y, mientras que algunos territorios ya han sido reconstruidos, otros no han corrido la misma suerte. Ante esta situación no nos queda otra alternativa que elegir personaje y lanzarnos a la acción.



Final Fantasy XIV: A Realm Reborn ha llegado al mercado con más expectación de la habitual en los juegos de la saga y es que pocos adictos a los MMORPG podemos olvidarnos del verdadero chasco que nos llevamos cuando jugamos hace tres años a Final Fantasy XIV Online, un juego que adolecía de fallos desde el principio y que causó una gran decepción. Pero los de Square Enix no se rinden tan fácilmente y, tras un cambio en el equipo de trabajo de la primera versión del juego, han conseguido resurgir de sus cenizas cual ave fénix y ofrecernos, esta vez sí, uno de esos juegos que recordaremos positivamente durante mucho tiempo.



Para empezar nuestra aventura en este juego debemos elegir a nuestro personaje entre las cinco razas disponibles y luego personalizarlo a nuestro gusto, tanto estéticamente como sus habilidades. Con nuestro «otro yo» ya listo, podemos lanzarnos a la aventura y a recorrer el vasto terreno de Eorzea.



En esta ocasión, como viene siendo habitual en juegos de este tipo, vamos a encontrarnos la misión principal que desarrolla la historia del juego, junto con misiones secundarias que pueden ayudarnos a conseguir dinero, ítems o experiencia. No obstante, aquí podemos ponerle una pega al juego puesto que algunas misiones secundarias se hacen un tanto tediosas.



La buena noticia es que esta nueva edición de Final Fantasy llega con novedades. Me ha sorprendido de forma grata descubrir los eventos F.A.T.E. (Full Active Time Events). Consisten en misiones aleatorias que aparecen en distintos lugares del mapeado y en las que, con ayuda de otros jugadores, debemos derrotar a un determinado enemigo, ayudar a alguien, etc. Sin embargo, hay que tener cuidado a la hora de participar en los F.A.T.E. ya que si nuestro nivel de experiencia es mayor o menor que el exigido no podremos acceder a la recompensa final.



No puedo terminar este repaso a lo último de Square Enix sin hacer referencia al apartado gráfico, que es algo que se ha mejorado notablemente respecto a la versión anterior del juego. Las texturas y modelados se han cuidado hasta el último detalle y los efectos meteorológicos están verdaderamente logrados: la lluvia es capaz, incluso, de afectar a nuestro campo de visión.



Final Fantasy XIV A Realm Reborn es, sin lugar a dudas, un MMORPG destinado a destacar entre la dura competencia existente en este sector y a darnos horas y horas de diversión.



Lo mejor: la gran mejora de los gráficos y una estupenda banda sonora.



Lo peor: algunas misiones secundarias acaban resultando aburridas.




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