Monday, 5 May 2014

Prisioneros


Keller Dover (Hugh Jackman) es un padre de familia cuya vida da un vuelco cuando su hija de seis años y la amiga de esta desaparecen sin dejar rastro. Tras recurrir a la policía en busca de ayuda, el hombre comienza a desesperarse al ver que tienen que dejar en libertad al principal sospechoso del secuestro, dado que no tienen suficientes pruebas. Dover decide entonces comenzar una investigación por cuenta propia para dar con el paradero de las niñas y, quizá, tomarse la justicia por su mano.

Prisioneros es una película que arranca despacio y que también discurre de forma lenta durante sus dos horas y media de metraje. No obstante, estamos ante una película que no llega a aburrir al espectador sino más bien todo lo contrario. La atmósfera oscura que la impregna consigue meter de lleno al espectador en el drama que viven las familias afectadas por la desaparición de niños, haciendo que sus poco más de 150 minutos de duración pasen sin necesidad de mirar el reloj.

Prisioneros es básicamente un thriller policial en el que no faltan elementos de drama familiar que, sin embargo, son tratados de una forma tan elegante que no dan lugar a la lágrima fácil. Al margen de sus aspectos técnicos e interpretaciones de los que hablaré enseguida, Prisioneros es una de esas películas que consigue que el espectador se enfrente a sus convicciones éticas y morales haciendo que se pregunte cómo reaccionaría ante una situación semejante; cuestionándose si la idea de dejar que alguien se tome la justicia por su mano en casos extremos es, en realidad, tan socialmente recriminable.


Centrándonos ya en aspectos más técnicos, lo cierto es que hay poco que pueda reprochársele a esta película. La dirección corre a cargo de Denis Villeneuve, director canadiense que ya estuvo nominado al Oscar por la magnífica Incendies. Hasta el momento, el canadiense ha demostrado una extraordinaria capacidad para tratar las atmósferas oscuras y hacer al espectador meterse en la película. En este sentido, Prisioneros es una muestra más de ese buen hacer; eso sí, en esta ocasión el guión corre a cargo de Aaron Guzikowski y no del propio Villeneuve.

En el plano interpretativo destacan Hugh Jackman y Jake Gyllenhaal, este último metido en la piel del policía encargado del caso. Aunque Gyllenhaal hace una de esas interpretaciones que da gusto rememorar, Jackman vuelve a sobresalir por encima del resto del elenco como un padre desesperado que debe enfrentarse a la desaparición de su pequeña hija y a la destrucción de sus principios morales.

En el apartado de fotografía hay que destacar que Roger Deakins consigue construir a la perfección un ambiente sombrío que nos ayuda a meternos todavía más en la trama, todo ello rematado con una banda sonora que no tiene desperdicio y que está perfectamente encajada en las escenas.


Lo mejor: La interpretación de Jackman: el actor australiano pasó noches sin dormir para dar un aire más realista a su personaje y, sin lugar a dudas, lo consiguió.

Lo peor: Aunque la película sabe mantener la tensión, por momentos algunas escenas se hacen previsibles.

Valoración: 9/10
Amelia Cobos 


No comments:

Post a Comment