Tuesday, 21 October 2014

Solo Dios Perdona


La belleza en la violencia

Una historia de venganza dentro de los bajos fondos Tailandeses, llenos de luchas ilegales y prostitución es lo que nos presenta Nicolas Winding Refn en su siguiente obra tras el enorme éxito de crítica que obtuvo con Drive en 2012, película que le otorgó una palma de oro en Cannes a mejor director.

Ryan Gosling interpreta a Julian, el director de un club de boxeo que no es más que una tapadera para la droga de la cual su madre es la cabecilla de la organización. Tras la muerte de su hermano Billy tras asesinar brutalmente a una prostituta y la llegada de su madre a Bangkok para reclamar el cuerpo de su hijo, recibe la misión de buscar a los asesinos de su hermano para poder saciar la sed de venganza de su madre, mientras se enfrenta a Chang un antiguo policía apodado el Ángel de la Venganza que quiere acabar con el mundo de la prostitución y los clubs de lucha.

Refn nos muestra un Bangkok violento y corrupto salpicado de prostitución y luces de neón. Al igual que pasara con Drive la interpretación de Ryan Gosling pasa a ser uno de los fuertes del filme ya que el antihéroe silencioso de dicha película encuentra su reflejo en esta película. 


Sigue siendo una actuación más de miradas y gestos que de palabras y más cuando la violencia y unos largos planos sin diálogo entran en escena. Para ello el director ha contado con la fotografía de Larry Smith, que en cuya filmografía, a pesar de no ser extensa, cuenta como ayudante de fotografía de Kubrick en Eyes Wide Shut, cosa que se nota en su exquisita labor con planos que podrían ser del enfant terrible. Un gran trabajo de luces y sombras para enmarcar esta historia que basa mucho su potencial en la búsqueda de la estética de una violencia excesiva.

La película cuenta con una gran cantidad de escenas de alto componente violento que podrían ser consideradas algunas de ellas hasta cierto punto gratuitas y es por ello que podría no ser plato para todos los paladares, ya en el momento de su estreno en Cannes se le acuso de ser una película vacía y cruda que estaba lejos de su anterior film. Cierto es que la historia no sorprenderá, por ser algo mil veces contado y sobre todo si eres seguidor del cine Koreano actual, donde podemos deslumbrar obras mayores como “OldBoy” (Park Chan-wook) o “Encontré al diablo” (Kim Jee-woon) que ya mostraron el leit motiv de la venganza fusionado a la estética de la violencia en unos libretos de mayor empaque.

También comentar que a Ryan Gosling le acompaña Kristen Scott Thomas (El paciente Inglés) como la madre que clama venganza, un papel más vivo y lleno de energía, siendo un perfecto contrapunto al frío Julian. Como también lo son un par de escenas musicales que hacen un cambio de tercio a los momentos de violencia, aunque sin desentonar del todo por su austeridad y sobriedad.


“Solo dios perdona” no es un mala película, pero tampoco es el Drive 2 que se esperaba de ella y es quizás por ello que la crítica a sido dura con ella. Aun así merece una oportunidad y seamos nosotros los que decidamos, ya que dentro de unos años cuando podamos valorarla más objetivamente seguramente sea redescubierta como lo que es, una poesía sobre la violencia, injusta y desgarradora, con un gran acabado visual.
Gonzalo “Shinterry” Bielsa 




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